El Community Manager: definición y funciones

El vídeo está tomando una cada vez mayor relevancia en toda estrategia de marketing digital que se precie. Hoy en día, se trata de unos de los formatos de contenido de los más consumidos por los usuarios, por lo que las marcas, conocedoras de ello, cada vez incluyen más vídeos en sus acciones de comunicación.

Los vídeos son algo más delicados que el contenido textual o el contenido gráfico. Por un lado, porque normalmente cualquier empresa está menos acostumbrada a generarlo. Por el otro, porque requiere más tiempo y una planificación más precisa.

Por ello, para dar respuesta a todas las dudas que puedas tener sobre cómo lanzar una campaña de vídeo marketing, hemos preparado un mini curso dividido en 3 partes:

  1. El público objetivo: donde aprenderás la importancia de definir bien a tu público para aplicar discursos efectivos frente a la cámara.
  2. Tipos de contenidos: en el que te daremos los pasos para desarrollar una estrategia de vídeo marketing de acuerdo a unos contenidos bien enfocados.
  3. SEO para YouTube: por último, y como no podía ser menos, veremos aspectos fundamentales de posicionamiento de vídeos para YouTube.

Sin más, te animamos a aprenderlo todo sobre estos 3 pilares básicos con nuestro mini curso de vídeo marketing. Empecemos por definir al público ideal para tu proyecto, así como el tono de comunicación adecuado según sus características y tus intereses.

¿Por qué es tan importante definir a tu público?

Cualquier estrategia de marketing de contenidos requiere tener claros algunos aspectos, especialmente el objetivo final de llevarla a cabo y, por supuesto, el público al que se dirige.

En vídeo marketing hay que realizar una inversión de dinero y de tiempo superior al necesario para generar otros formatos de contenido. Por tanto, es imprescindible conocer muy bien al público al que se trasmite el mensaje si no se quieren desperdiciar recursos.

Además de esto, definir los rasgos característicos de tu público antes de tan siquiera desarrollar el storytelling de la estrategia en vídeo, es esencial para:

  • Generar reputación de marca a través de un contenido especializado.
  • Fomentar el engagement y la comunicación con los usuarios.
  • Optimizar no sólo recursos económicos, sino también organizativos.

¿Cómo conocer las preferencias del que será tu público?

Antes de definir el tono de comunicación y estilo del mensaje con el que dirigirse al público objetivo, es necesario conocer sus gustos y necesidades. Es decir, sus preferencias según el tipo de contenidos en vídeo que consume.

Para hacerte una idea de lo que cierto grupo de personas va a preferir, lo mejor es tener en cuenta los aspectos por los que se les puede segmentar del resto del público general.

Datos demográficos

Aquí se trata de identificar y conocer en detalle los aspectos básicos que definen al público al que se desea llegar, como la edad, el sexo o el lugar de procedencia.

Se trata de información básica para definir correctamente el tono y estilo de contenido a utilizar en vídeo marketing, ya que por ejemplo no se debería hablar igual a un público joven que a uno más mayor, o a una persona que vive en una ciudad situada al norte que a otra procedente de un pequeño pueblo sureño.

No obstante, aunque estos datos suponen una información muy valiosa de partida, planificar acciones efectivas para una campaña de vídeo marketing requiere de una segmentación más profunda.

Nivel cultural

El nivel cultural de los usuarios también es determinante. Y no nos referimos únicamente a si leen o van al cine, sino al tipo de sociedad en la que conviven diariamente.

Este factor suele estar, por tanto, estrechamente relacionado con el lugar de origen de los usuarios, aunque no siempre es así, puesto que la alta movilidad y la multiculturalidad de la sociedad nos está llevando a ser cada vez más “personas de mundo”.

Si bien no es un tema que deba preocupar de cara a ofrecer contenidos en vídeo con una alta carga cultural, hay ciertos aspectos que han de tratarse con delicadeza como el tipo de humor, las creencias políticas o religiosas.

Nivel de conocimientos

Con el nivel de conocimientos nos referimos, en este caso, al nivel de concienciación que se tiene en el mercado respecto a determinado tipo de negocio.

Por ejemplo, cada vez son más personas las que se interesan por tener conocimientos en marketing digital, por lo que no es de extrañar que las agencias y marcas pertenecientes al sector generen contenidos cada vez más avanzados.

Puesto de trabajo o sector de actividad

En caso de ser un factor determinante dentro de la estrategia de vídeo marketing, como ocurre por ejemplo en los modelos de negocio B2B, también podría ser necesario conocer a qué se dedica el público objetivo, así como el rol que toma dentro de una empresa, organización o incluso una familia (en el caso de B2C).

Este último, es un aspecto básico a la hora de definir el mensaje de una campaña, ya que los vídeos de carácter comercial suelen ir dirigidos a quienes toman las decisiones de compra o contratación.

Intereses

En la red contamos con muchísimas herramientas para analizar los intereses del público en Internet y, con ello, poder hacer segmentaciones del mismo para determinado tipo de sectores.

Por ejemplo, fantástico ejemplo de ello son el gestor de audiencias de Google AdWords y el informe de intereses de Google Analytics.

Contenidos más consumidos

Del mismo modo que en la segmentación por intereses, también se puede conocer en qué canales online está el público con determinado tipo de interés y qué contenidos son los que más les atrae.

Con herramientas como Google Trends o la sección de “eventos” de Twitter Analytics, es posible ir dando forma al discurso de acuerdo a las preferencias de la audiencia.

¿Cómo atraer a tu público hablando frente a la cámara?

Una vez definido correctamente y segmentado el público al que dirigirás tu campaña de vídeo marketing, ya puedes empezar a planificar todo lo que concierne al trabajo frente a la cámara.

Todos los datos anteriores te servirán de guía a la hora de establecer la guía de estilo de tu campaña; cómo se va a hablar, qué tono y estilo utilizar, el vocabulario más apropiado, etc.

En este sentido, te dejamos con los 7 pilares con los que desarrollar tu discurso de forma efectiva:

1) Organización

El primer paso, por supuesto, es una buena organización. Es importante tener claro qué se quiere contar y en qué orden se va a desarrollar el discurso.

Una buena planificación del contenido va a ser muy útil para no perder el hilo durante la grabación y para encadenar las ideas de forma amena.

2) Preparación

Este pilar es básico. Muy a menudo, aunque tengamos un guión previamente establecido, caemos en la tentación de leer nuestras notas y al final acabamos olvidando que al otro lado de la cámara alguien está escuchándonos.

Piensa que resulta muy aburrido mirar a alguien que nos lee, ya que el tono suele volverse plano y el discurso muy monótono.

Si bien es cierto que se debe tener un guión de lo que se va a exponer en el vídeo para no perder la idea original, éste debe ser sólo un apoyo y no resultar evidente para el espectador. Aquí sólo queda prepararse muy bien la charla.

3) Introducción

En los primeros segundos del vídeo es cuando el usuario va a decidir si lo cierra o si continúa con la visualización. Por eso, la introducción es clave a la hora de atraer y fidelizar a la audiencia.

Se pueden utilizar diferentes formas de enfocarlo. Por ejemplo, lanzando una pregunta que se responderá a lo largo del vídeo o planteando temas en los que se profundizará poco a poco.

Busca el gancho que mejor funcione con tu público objetivo y tenlo siempre en cuenta para comenzar cada vídeo.

4) Diversión

Parece obvio, pero disfrutar del momento ayuda mucho. Hay gente que se agobia y lo pasa mal delante de una cámara, y eso se transmite a la audiencia impidiendo que lo disfrute tanto como debería.

Es indispensable disfrutar también para quien da el discurso. Disfrutar de lo que se está contando y de esa posible conversación que se genera con el público.

5) Pausas

Relacionado con el punto anterior, sólo disfrutando con lo que se hace se puede transmitir tranquilidad y confianza. Esto ayuda mucho a la hora de realizar pausas y marcar un buen ritmo.

Una persona nerviosa tiende a hablar mucho y muy rápido, y puede dificultar que la audiencia entienda bien todo lo que se está diciendo.

Estructurar las pausas antes de grabar es muy útil para anticiparse a ellas cuando se está hablando e ir más relajado sabiendo que en breve de hará un descanso.

6) Brevedad

Parece que al tratarse de un contenido audiovisual, extenderse lo máximo posible es lo más correcto. Sin embargo, no cuenta tanto la extensión, sino el valor de la información que se comunica.

En otras palabras, se deben ofrecer contenidos en vídeo con un mensaje claro y conciso. No olvides que el tiempo de las personas es limitado, y que en cuanto el tema empieza a disolverse y el interlocutor divaga, pierden el interés.

En este sentido, una práctica cada vez más común en las campañas de vídeo marketing es la realización de una series de vídeos muy breves que subdividen un contenido en diferentes episodios.

7) Expresión

Aunque se trate de hablar frente a una cámara, no se puede pasar nunca por alto el hecho de que quienes están al otro lado son personas.

Al igual que ocurre en los congresos y las ponencias en vivo, la audiencia necesita movimiento y expresividad para mantenerse atentos. Nada como la comunicación corporal y una buena sonrisa para captar la atención.

Resumen de lo aprendido

Llegamos al final de esta primera parte de nuestro mini curso sobre vídeo marketing y, antes de lanzarnos con la segunda parte, queremos dejar claros los aspectos que hemos aprendido aquí.

Hemos determinado la importancia de tener bien definido, así como de segmentar, al público objetivo al cuál se dirigirá la campaña en vídeo, de manera que se optimicen al máximo los recursos invertidos en miras a conseguir ciertos objetivos.

Aspectos como la cultura, la edad media del público o el sector, son determinantes no sólo de cara al desarrollo de un contenido relevante, sino también para aportar el discurso adecuado.

Por ello, hemos aprendido cuáles son los 7 pilares básicos para transmitir el mensaje oportuno y no perder el horizonte frente a la cámara.

Ahora llega el momento de materializar este aprendizaje en unos contenidos adaptados al formato y el canal en cuestión; el vídeo marketing. Así que, no te pierdas las 2 siguientes ediciones de este curso.